Esa mañana después de
haberme realizado la segunda prueba de embarazo con resultado positivo, pensé inmediatamente
en como contarle a mi marido de la hermosa noticia que tanto habíamos esperado.
Me dispuse a buscar en
internet algunas ideas para darle la sorpresa al papá. Y la verdad es que encontré
un montón de cosas hermosas para realizar. La web está llena de ideas
maravillosas para aquellas como yo que no tienen mucha imaginación, mucho menos
para momentos donde la ansiedad es la reina de las emociones.
En mi caso, después de
ver varias cosas y de entender y aceptar mi inutilidad para todo tipo de
manualidades pensé en escribirle una carta o algo asi.
Tenía un pizarrón en
casa (de esos deco que se ponen en las cocinas), lo descolgué y lo puse en el
living. Pegue ahí varias fotos nuestras y en el medio puse un cartelito que decía
algo así como “Papi, espérame que ya estoy en camino” y las dos tiritas
reactivas de las pruebas de embarazo positivas pegadas también.
Deje la pizarra boca abajo,
por si alguien llegara a venir a mi casa esa tarde antes de que llegue mi
marido. Sabía que ese jueves iba a llegar tarde asi que prepare una rica
cena para festejar.
Un rato antes de la
hora que estimaba que iba a regesar a casa, puse el pizarrón en un lugar estratégico
del living, para que cuando entre, sea lo primero que vea. Lo decore con unas
luces led. Prendí dos veladores y el resto de las luces apagadas, para que se
vea bien direccionada la atención.
Cuando él llegó esa
noche, no podía aguantarme la emoción y me quede esperando en el living a que
entrara. Creo que no entendió bien lo que yo le había preparado, porque miró, me
saludó, y dijo “Que linda deco hiciste con las fotos”. Lo miré con una
sonrisa grande como mi cara y le dije que mirara bien.
Esos segundos
interminables en donde se acercaba al cuadro, miraba la nota, reaccionaba y me devolvía
la mirada, fueron eternos. Y por fin se da vuelta y me dice “¿Enserio?”
Un beso y un abrazo
que fueron eternos. Me hizo recordar a nuestro primer beso. Donde todo el mundo
se detenía, y solo nosotros dos existíamos en todo el universo. Las lagrimas nos caian en el rostro. No hizo falta
decir nada, porque realmente no había forma de expresar con palabras la emoción
que ambos sentimos en ese momento. Por fin habíamos dejado de ser dos, para ser
tres.
Una hermosa aventura nos
aguardaba.
Pd. Si estas en esa situación
y no sabes cómo decirle a tu pareja (vale para abuelos, padrinos, primos, etc) te
dejo algunas ideas. En próximos post te voy a contar como se enteraron los
padrinos.






