Dependiendo de la situación
de cada mami, de cada pareja gestante, el momento de enterarnos que estamos
embarazadas es muy particular y para cada pareja diferente. Por eso quería compartir
en este casi primer post como fue que nos enteramos nosotros.
Puede que en tu caso
(como el de muchas) haya sido una sorpresa, puede que haya sido algo totalmente
inesperado, pude que también haya sido muy soñado o planeado. En fin, cada hijo
es diferente desde el minuto cero.
En nuestro caso, fue
soñado por muchos años y con muchos intentos fallidos. Muchas pruebas de
embazado negativas, muchas lagrimas en el medio. Con la recomendación de
quedarme tranquila que cuando llegue el momento todo se iba a dar… finalmente
paso. Cuando dejamos de estar pendientes de eso, y pasamos a disfrutar de
nosotros. Sucedió.
La fecha de mi periodo
se acercaba y los malestares no llegaban. Por lo que la ansiedad aumentaba. La
idea empezaba a rondar mi cabeza y un día al salir del trabajo compre en la
farmacia un test de embarazo. ¿Cuánto tiempo
tenía que esperar para hacerlo? ¿Cuántos días de ansiedad tenía que pasar para
hacerme la bendita prueba?
No pude con mi
genio, y aunque sabía que podía dar un
falso negativo, un miércoles por la noche y con solo 4 días de atraso me hice la prueba
antes de acostarme a dormir.
Abrí la caja, leí el
instructivo, seguí los pasos y me metí en la ducha, esperando los 5 minutos más
largos de la eternidad. Luego de que sonara la alarma del celular, me acerco
desde adentro de la ducha aún y
someramente veo una línea bien definida. La taquicardia había invadido
mi corazón, otro negativo más…
Termine de bajarme, salí de la ducha y tomo la
prueba en mis manos. Apenas perceptible una segunda línea rosada se había asomado.
Era casi una sombra de línea, pero eso era un positivo. Contuve mi grito de
felicidad y mis ganas de llorar. Me mordí los labios. Me cambie rápidamente y
me acosté a dormir al lado de mi marido con una gigante sonrisa en los labios.
Al día siguiente,
cuando desperté pensé que podría haber sido un falso positivo. No sé. No podía ser
tan perfecto. Entences con mucha vergüenza esa mañana voy hasta la farmacia de
mi barrio y compro un nuevo test. Nunca voy a olvidar la sonrisa del farmacéutico
que con una sonrisa en sus labios me da el producto en la bolsita y me dice “Mucha
Suerte”.
Ya en mi casa sola,
sin esperar ni un minuto, realizo la prueba nuevamente. Pasados los mágicos 5
minutos… Dos rayitas me esperaban ahí, para darme la mejor noticia del mundo.
¿Cómo le cuento al
futuro papi? En el síguete post.
Pd. Positivo siempre
es positivo jaja

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